De por qué no es bueno comer judías secas y pan todos los días. Salvador Dalí.
Salvador Dalí. Diario de un genio. "El vestir es esencial para triunfar. En mi vida son raras las ocasiones en que me he envilecido vistiendo de paisano. Siempre voy de uniforme de Dalí. Hoy he recibido a un joven más bien viejo quien ha venido a suplicarme algún consejo antes de emprender un viaje a América. El asunto me interesa. De modo que me visto de Dalí y bajo a recibirle. Su caso es el siguiente: quiere emigrar a América y triunfar no importa en qué, pero triunfar como sea. La mediocridad de la vida en América le abruma. Yo le pregunto: -¿Tiene usted costumbres definidas? ¿Le gusta comer bien? Me responde con glotonería: -¡Podría vivir comiendo cualquier cosa! ¡Judías secas y pan todos los días y durante años enteros! -¡Esto es malo! -Le digo pensativo, adoptando un aire preocupado. Él se asombra. Intento explicarle: -Comer judías secas y pan todos los días es carísimo. Hay que ganarlos trabajando sin parar. En cambio, si se acostumbra a vivir de caviar y champán, no le costará nada. Sonríe como un cretino y cree que bromeo. -¡Nunca he gastado una broma en mi vida! -Le grito en tono autoritario. De pronto, me escucha…