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Nacho Gallego - Marketing De Contenidos - Amigos Navidad

Poema de Navidad: A mis amigos

Poema de Navidad Es el momento del recuerdo y del recuento, del me perdí y no te encuentro, de este año en movimiento que avanza por no frenar. Y aquí he ido a parar y no paro de pensar, que en este mismo momento, a un momento de parar, al Gallo le han regalado, más de lo que le pidió al azar. Y aunque el alambre sigue vibrando, ya estoy más que acostumbrado, que vivir al aire no es malo, si un momento insospechado, te hace vivir de verdad. De lo lineal seguiré huyendo, hasta otra lejana edad, que entre cuentos y reencuentros, este año he estado contento, y no lo quiero cambiar. Solo queda desearos, amigos de mi felicidad, que el aire nos mueva juntos, que no nos deje parar. que sin vosotros no hay alambre, ni aire libre, ni recuerdos... ni regalos al azar.   ¿Por qué dedicar un Poema de Navidad a mis amigos? Porque hay que saber agradecer lo que uno tiene, lo que no pidió y le vino. Es una suerte tenerlos y poder comprobar, a lo largo de la vida, que siempre están. Los años pasan en relación inversamente proporcional al número de cosas que…

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Volver A Empezar

Versos de hilo y dedal. Volver a Empezar.

Volver a Empezar Si te ponen delante dos puertas traseras, y tu hocico se revuelve a mirar el portal. Si quieren comprar lo que tú no vendes, y el astuto pretende ponerte bozal. Si tú grabas a plano continuo, lo que otros buscan cortar y pegar. Si desde la calle de agua estancada, relucen despachos de azul manantial... Deja que rasguen de tus costuras, diles que tiren de tu pernal. Tú saca hilo y aguja, ajusta a tu dedo el dedal, que cuando las matemáticas dicen que es imposible, es que ha llegado la hora de Volver a Empezar. ... http://www.youtube.com/watch?v=37XhIuqsWVk  

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De por qué no es bueno comer judías secas y pan todos los días. Salvador Dalí.

Salvador Dalí. Diario de un genio. "El vestir es esencial para triunfar. En mi vida son raras las ocasiones en que me he envilecido vistiendo de paisano. Siempre voy de uniforme de Dalí. Hoy he recibido a un joven más bien viejo quien ha venido a suplicarme algún consejo antes de emprender un viaje a América. El asunto me interesa. De modo que me visto de Dalí y bajo a recibirle. Su caso es el siguiente: quiere emigrar a América y triunfar no importa en qué, pero triunfar como sea. La mediocridad de la vida en América le abruma. Yo le pregunto: -¿Tiene usted costumbres definidas? ¿Le gusta comer bien? Me responde con glotonería: -¡Podría vivir comiendo cualquier cosa! ¡Judías secas y pan todos los días y durante años enteros! -¡Esto es malo! -Le digo pensativo, adoptando un aire preocupado. Él se asombra. Intento explicarle: -Comer judías secas y pan todos los días es carísimo. Hay que ganarlos trabajando sin parar. En cambio, si se acostumbra a vivir de caviar y champán, no le costará nada. Sonríe como un cretino y cree que bromeo. -¡Nunca he gastado una broma en mi vida! -Le grito en tono autoritario. De pronto, me escucha…

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Al Respirar - Vetusta Morla

Cómo notar, al respirar, que ya no estás en una habitación cerrada

Y al respirar, ya no estás en una habitación cerrada: Cuando el aire entre por fin por la ventana, quédate quieto, callado, inmóvil, como si no estuvieras. No gesticules. No hagas muecas tontas. No te emociones. No lo ahuyentes. Luego inspira. Mucho. Fuerte. Hasta el límite de tus pulmones.  Ahora suéltalo. Respira. Vuelves a ser tú. Vive. Vuelve. Vuelves...   Al Respirar - Vetusta Morla http://www.youtube.com/watch?v=xM4Rldp9QWA

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Primera persona de soledad

Hay canciones que tienen la facultad de transformar la marcha de un amor ajeno en abundancia de amor propio. Son fáciles de reconocer, todas están escritas en primera persona de soledad. Lo difícil es firmar sus letras. Ahí está la felicidad. Pero eso sólo se aprende muriendo de vez en cuando, no hay otra manera... https://www.youtube.com/watch?v=e7ZM4mjgrFw

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…Que añorar lo que (tal vez) nunca jamás sucedió

Cuentos de Alzhéimer (Un homenaje para todos los familiares de las personas que viven con Alzhéimer) Apoyando su frente en el quicial de la ventana, Andrés miraba hacia la calle mientras la noche manoseaba suavemente las cortinas de su cuarto.  El Jack Daniel´s ahogaba el sonido de los hielos que, con el cimbrear de su mano, repicaban uno contra otro en la copa, aportando un fondo musical a aquella noche inerte y vacía, sin señales de existencia. No lograba recordar qué le había llevado a aquella vida tan negra. Él se recordaba más joven, más vital... pero sobre todo, mucho más feliz. -¿Quién eres? Le iba repitiendo en una voz indignadamente alta a la cara que veía pegada al cristal. Su cabeza era una babel de imágenes que le mostraban tal y como él se recordaba, tal y como aquel tosco cristal no le sabía mostrar. No entendía nada. Las escenas volaban por su mente y en todas, él aparecía vestido con su traje gris marengo de dos botones, que se había comprado hacía poco en Best, adornado en la solapa con el pañuelo color hueso perfectamente desordenado y fijado al bolsillo, como siempre, con el peine pequeño de la…

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Más De Cien Mentiras Joaquin Sabina

Más de cien mentiras

Más de cien mentiras: Ahora que asoma septiembre y escondemos los pies detrás de los zapatos, es el momento de mover la aguja del tocadiscos e inventarnos algunas mentiras que nos hagan vivir. http://www.youtube.com/watch?v=4UYxrtNT0pA

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The Kid Charlie Chaplin - Historias Del Milford

Historias del Milford

Juan salió y sentó su cansancio en el banco verde del boulevard. Llevaba más horas levantado que el propio día y, mientras la ciudad se encendía con el rojo del atardecer, la fatiga apagaba sus ojos grandes y verdes. Su gorra gris, amplia y de visera, le tapaba la frente y su pantalón corto dejaba al aire los calcetines de rombos, anclados a la rodilla por dos gomas gruesas que su madre recosía cada poco tiempo. -En esos sitios a los que vas no puedes ir hecho un Adán... Era el mejor momento del día. Apoyando sus relucientes botas marrones en la caja, Juan se sentaba cada tarde en el mismo banco y dejaba correr la mirada de izquierda a derecha, siguiendo el vaivén de la gente que pasaba por delante. Al fondo, las maderas nobles del Milford ponían el decorado señorial y decadente a la escena. Señores de zapato caro, serios y varilargos, bajaban la calle hasta perderse por el puente de La Castellana. De allí subía una pareja desencantada, de las que ya no se miran por miedo a no verse en los ojos del otro. Otras mujeres subían solas el boulevard. A Juan le gustaba adivinar si eran…

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Dejar debajo de la almohada cuando se le caiga un diente…

«Si te sirve de algo, nunca es demasiado tarde para ser quien quieras ser. No hay límite en el tiempo, empieza cuando quieras, puedes cambiar o no hacerlo, no hay normas al respecto. De todo podemos sacar una lectura positiva o negativa; espero que saques la positiva. Espero que veas cosas que te sorprendan. Espero que sientas cosas que nunca hayas sentido. Espero que conozcas a personas con otro punto de vista. Espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa, y si ves que no es así, espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo». De un padre a sus 3 hijos. Maravilloso. El Curioso Caso de Benjamin Button https://www.youtube.com/watch?v=6yZwOdaiOd0

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El color de una estrella fugaz

El corazón era el único órgano que gritaba en el silencio de su cuerpo. Sus bailarinas negras, roídas por la suela... y por los años, parecían no querer avanzar, como si alguien les hubiera advertido de que, aquella, sería la última vez que pisarían el suelo granate de Tribulete 7. Ganando la pelea a su propia inmovilidad, Martha se acercó a las escaleras para comenzar a subir. Cuanto más lentos hacía los pasos, más rápido corría su pulso. Fue contando uno a uno los viejos escalones de madera. 42 desde la entrada del portal. Mil veces los había contado a lo largo de los diez años que llevaba tocando el timbre del 3º izquierda. Por mucho que ralentizó el diapasón de sus piernas, el momento ya había llegado. Porque el momento de herir a alguien siempre llega, aunque nos hagamos los escurridizos. Había sido su amiga Charlen quien les había presentado. El era un pintor joven, con su nombre escrito en imprenta de oro en los diarios. Sus juegos con la luz, la abundancia de color, la claridad de sus cuadros... le llevaron a ser apodado por la prensa como "el nuevo Degas". Ella aún era un sueño de modelo, más…

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Google Plus Logo

Google+. El gigante ataca

Google plus. Los inicios de un gigante Sobre Google plus. Como la vida está hecha de rutinas, supongo que en algún momento del día de hoy utilizaréis el buscador de Google. Si esto es así, os encontraréis con la sorpresa de que ha cambiado el diseño. Os daréis cuenta de que ahora el menú del buscador se encuentra en la parte superior de vuestro navegador -parecido al menú de StumbleUpon, como ya os expliqué en mi artículo de hace unos días-. Si además, tenéis cuenta de Gmail y accedéis a ella -lo podéis hacer desde el nuevo menú Google, arriba a la derecha- fijaos bien porque, al buscar cualquier página, ahora os aparecerá al lado de cada resultado un simbolito como el de la foto. ¿Para qué sirve? Supongo que ya lo habréis adivinado. Es el nuevo modo que ha diseñado el señor Google para que recomendemos páginas interesantes. Vamos, y para entendernos, es el "Me gusta" del buscador. Para no extender más el artículo, os dejo aquí un link para que veáis el vídeo y la pequeña explicación que nos ha preparado el señor Google al respecto. Ya sé que a estas alturas estaréis pensando, éste lo que quiere…

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Poema de calle de Madrid

A dónde voy yo de moderno, si aunque sueño Nueva York, mi estación es la de Atocha, y mi equipo… el Aviación. https://www.youtube.com/watch?v=aFjInFLMIbQ

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Llévame A NY

La vida bien merece un órdago

El se levantó de la cama. Ella, con su pelo de cristal negro extendido sobre la sábana, seguía durmiendo enrocada a la almohada. El no lo entendía. Llevaban apenas dos meses viviendo juntos, pero aquella era su última noche. No podía comprender su desidia. Aún así, consciente de que no hay nada más arriesgado que no arriesgar, siguió con su plan. Así que se levantó de la cama y, descalzo para no hacer relinchar la madera vieja del piso, caminó hacia la puerta. Ya en el pasillo, delante del baño, se tropezó con una zapatilla de ella. Le extrañó, era muy ordenada, pero no le dio mayor importancia a ese detalle. Estaba más ocupado en repetir en voz baja la misma novena... -No entiendo que puedas dormir. No lo entiendo... Después de sobrevolar el pasillo de puntillas llegó por fin a la cocina, y al encender, echó un último vistazo a las paredes "azul barco", como ella las había bautizado aquel verano en el que, por fin, él se atrevió a invitarla a subir. - Dan ganas de correr por el pasillo gritando Chanquete ha muerto. Dijo ella irónica. - Pues hazlo, y cuando llegues a mi habitación te desnudas.…

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