Trilce, la escribana con letras de juglar
Inauguro mi sección de Personas Relevantes, hablando de una de las mejores escritoras que conozco, que realmente conozco. Se llama Rosa Aliaga, aunque ése es su nombre ficticio, el que le pusieron al nacer. En realidad ella se llama Trilce, como su blog, y vive en un lugar al que no ha puesto nombre porque no quiere que nadie la encuentre, porque allí ella es exageradamente feliz. Os podría contar mil cosas de su vida de escritora. Podría leeros su currículum, deciros que ha ganado ya más de 25 premios literarios a nivel nacional -el último esta misma semana-, contaros que da clases de escritura, explicaros que su teléfono siempre suena pidiendo publicar sus cuentos burlesques, colaboraciones, correcciones, una crítica... Podría contaros eso y más, pero el problema es que a lo mejor ella lee esto y si ve que al describirla soy tan pragmático, corro el riesgo de que me tire su pluma a la cara. La de acero... La pluma... No la cara. Así que os voy a contar otra cosa. Os voy a contar cómo veo yo a Trilce. Siempre me la imagino en otro tiempo pasado, porque éste de hoy le viene pequeño. Y me imagino…